La década ominosa

A veces la vida da sorpresas, como el hecho de que un proyecto del 2006, parado desde el 2008 por culpa de la puñetera crisis, haya tomado vida súbitamente ahora y se esté construyendo. Al estar el solar entre medianeras, como suele suceder, nos encontramos con que el vecino se ha metido en nuestra propiedad y hay que modificar las zapatas. Al juntarse algunas de ellas, convirtiéndose en zapatas combinadas de dos pilares, nos encontramos con problemas de cortante. La cimentación se proyectó, lógicamente, según la antigua EHE (mal llamada EHE-98)… según la cual necesito, para absorber el cortante, ¡zapatas de un metro de canto! Pero ahora ya no hay ningún problema: se cambia el chip, se usa la EHE-08 y ¡tachán! las zapatas vuelven a ser de 60 cm de canto.

Ahora ya hemos salido del túnel, pero no hay que olvidar que durante una década, desde 1998 a 2008, vivimos un auténtico calvario por la supresión de la resistencia mínima del hormigón a cortante. Claro, era la época de la burbuja inmobiliaria, del todo por el tocho, de los coches oficiales para los conserjes y del AVE hasta Valdeborricos, y hacía risa apurar el canto de una zapata o ajustar el estribado de las vigas.

Dudo de que la vuelta a la sensatez de la EHE-08 tenga algo que ver con los nuevos vientos de recato y austeridad, pero sin duda lo agradecerá la cartera del ciudadano, el medio ambiente y, sobre todo, la coherencia científico-técnica.

2 pensamientos en “La década ominosa

  1. Hola Laureà,
    Simplemente para profundizar en los cambios entre una norma y otra, ¿podrías indicarnos cuál es la expresión de resistencia modificada de una norma a otra? (Y también qué expresión se utilizaba en la norma EH-91 precedente)
    Un saludo.

    • Hola Marcos!

      La EH-91 utilizaba una expresión muy sencilla para determinar la resistencia a cortante del hormigón, expresión que no dependía del armado y que daba entorno a los 5/6 kg/cm2. La EHE cambió por completo la expresión, haciéndola fuertemente dependiente de la cuantía de armado, pero con el problema de que no había límite inferior, así que para cuantías bajas la resistencia a cortante era bajísima; supongo que la copiaron mal de algún sitio, como siempre. Luego la EHE-08 mantuvo la misma formulación de la EHE, pero estableció un límite inferior, con lo que la situación volvió a asemejarse a la añorada EH-91… pero tardaron 10 años en corregir un error que estúpidamente supuso un coste inútil para los ciudadanos y cierto CO2 añadido a la atmósfera sin necesidad.

      Saludos!

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